domingo, 26 de abril de 2015

Caridad/ y / o / limosna



Los psicólogos siempre nos aconsejan bien, nos dicen como encaminar adecuadamente la vida, porque la  negatividad nos entristece y genera más confusión en  nuestras ideas y actuaciones.
Hay preguntas que no debemos hacernos nunca (según los psiquiatras): ¿de dónde venimos?, ¿hacia dónde vamos?, ¿estamos solos en el universo?..., y la pregunta del millón: ¿cuándo acabará la crisis en España?.                 
¡Vale ya!
No hay respuestas adecuadas a preguntas tan abstractas


Hucha limosnera de una parada

Si notamos que estas cuestiones  invaden nuestra intimidad y quietud del espíritu, debemos focalizar nuestra mente hacia algo más concreto que podamos controlar con un cerebro sencillo, a mí se me ocurre pensar: ¿qué haré este mes para poder subsistir hasta que llegue la limosna-pensión que recibo?
Y como soy muy optimista enseguida me he acordado que, hoy en los Juzgados de lo Social de Madrid,   he visto una funcionaria que tenía una caja, delante de su ordenador, donde exponía “limosnas”, y he estado a punto de hacer una foto. Pero me ha resurgido una idea de pedir donativos, a través de las REDES. Quizá de esa manera pueda comprar unos zapatos para el verano y unas plantillas ortopédicas que la Seguridad Social no financia, ni el jarabe para la tos, ni tantos medicamentos que antes podíamos usar.
También colocaré una hucha en la puerta de casa a ver si alguien siente misericordia de mí y me da algo.
Frigorífico de una parada
Tantos años en el metropolitano de Madrid, dando calderilla, ya tendría para los zapatos, pero hay que compartir, el único problema es que siempre damos los mismos, es decir, los que no tenemos, y si donamos…, luego pedimos.

Hace seis años que no trabajo porque nadie me contrata ya que tengo mas de cincuenta años y no tengo los años de cotización necesarios para un subsidio, porque mi difunto ex-marido se empeñó en que no trabajara fuera de casa, era mejor que le apoyara en la retaguardia.
Labores fáciles. cuidar los hijos, la casa, los perros y pasar días y días sola, sin amistades y sin salir apenas de casa.La vida social se reducía a aceptar invitaciones de compromiso, de amigos de los negocios y amigos de amigos que necesitaban que les aconsejara o les informara en algo. Pasada la cena, pasada la amistad.
Y así  pasó el tiempo hasta completar veintidós años de unión, malamente llevada  en los últimos años, porque la imagen falsa de señor adinerado que mi ex ofrecía,se acabó rápidamente cuando una vez fuera de casa, tenía que pagar quien le cocinase, le llevase la casa y le acompañara a las cenas y saraos.Eso sí, se pulió en menos de 10 años la indemnización del trabajo que tuvo durante más de 20 años, a nuestro hijo y a mi, no nos dio ni un euro.El chico muy joven en aquel entonces tuvo que dejar la Universidad y comenzar a trabajar de camarero mientras su padre pasaba una buena vida con todo el dinero que se había llevado, descapitalizando la sociedad de gananciales.


lunes, 20 de abril de 2015

LA MEJOR PARTE


Fila de Cáritas
esperando en las Monjas


Los psicólogos siempre nos aconsejan bien, nos dicen como encaminar adecuadamente la vida, porque la  negatividad nos entristece y genera más confusión en  nuestras ideas y actuaciones.
Hay preguntas que no debemos hacernos nunca (según los psiquiatras): ¿de dónde venimos?, ¿hacia dónde vamos?, ¿estamos solos en el universo?..., y la pregunta del millón: ¿cuándo acabará la crisis en España?.                 
  !!Vale ya¡¡

No hay respuestas adecuadas a preguntas tan abstractas.
Fruta que recibimos en el comedor social de San José
Colmenar Viejo/Madrid-España
Si notamos que estas cuestiones  invaden nuestra intimidad y quietud del espíritu, debemos focalizar nuestra mente hacia algo más concreto que podamos controlar con un cerebro sencillo, a mí se me ocurre pensar:¿qué haré este mes para poder subsistir hasta que llegue la limosna-pensión que recibo?
Y como soy muy optimistas enseguida me he acordado que, hoy en los Juzgados de lo Social de Madrid  ,he visto una funcionaria que tenía una caja donde ponía limosnas, y he estado a punto de hacer una foto. Pero me ha resurgido una idea de pedir donativos, a través de las REDES. Quizá de esa manera pueda comprar unos zapatos para el verano y unas plantillas ortopédicas que la Seguridad Social no financia.
También colocaré una hucha en la puerta de casa a ver si alguien siente misericordia de mí y me da algo.
Tantos años en el metropolitano de Madrid, dando calderilla, ya tendría para los zapatos, pero hay que compartir, el único problema es que siempre damos los mismos, es decir, los que no tenemos, y si donamos…, luego pedimos.
QUIEN PARTE Y REPARTE, SE QUEDA CON LA MEJOR PARTE


jueves, 9 de abril de 2015

LOS AUXILIARES LAVAN Y MAS

El día de la madre está cerca y cuanto más nos acercamos a la celebración,  mayores vamos siendo.

Prometí a mis hermanas que mi madre nunca iría a una residencia de ancianos, aunque tuviera Alzheimer, he trabajado muy poco tiempo en Residencias para Mayores y aún necesito ayuda psicológica para superar el día a día.

La experiencia en las INSTITUCIONES CONCERTADAS Y ESTATALES, en los que he prestado atención, son altamente deprimentes: la necedad es inmensa, la falta de cuidado extrema, las caídas de los viejos por el suelo es habitual, pero como no  pueden contarlo en muchas ocasiones, resulta imposible demostrarlo.

Algunos ancianos llegan bien pero cuando pasan unos meses, su aspecto ha empeorado, la comida es simple y mala. El trato desconsiderado y en algunas ocasiones grosero.

Los empleados son malos compañeros que intentan pasar el trabajo más duro al que acaba de llegar,mientras registran las cabinas cuando estas atendiendo a los residentes y si pueden descuidar algo lo hacen, no sienten el ratón que va corriendo desde el salón a los vestuarios y puede alarmar a los que allí dentro andan, (¿será legal que haya ratones?).

El personal de dirección, es clase selecta, la gobernanta habla como  una sabia, "sentando cátedra" y sin darnos los guantes higiénicos obligatorios para el aseo y cuidado de los talludos.

Además de auxiliares,somos las  de limpieza, debíamos limpiar los pasillos de la residencia y el salón de la cafetería que, en mi entender, no forma parte de la zona socio-sanitaria.
Sin techo con su amigo peludo
Pero claro, el paro es mucho y los inmigrantes sin formación específica en el tema, son  la mayoría de los empleados en residencias y hogares tutelados.

En Agosto y sin aire acondicionado en las habitaciones, los internados dormitan llenos de pastillas para aguantar el hastío del verano.

El día que me incorporé a la residencia (X), era mi cumpleaños, pero no me dieron de alta hasta el día siguiente, a pesar que estaban concertados con la Comunidad de Madrid, y pueden ser examinadas en cualquier momento y sin aviso previo.

La historia es larga y desagradable como los morideros  que estamos creando.

Mi amigo virtual Josep de Martí Vallés, tiene experiencias contrarias a las mías, claro que todo el mundo sabe que, la vida de un médico geriatra no es lo mismo que una auxiliar de geriatría, porque cuando el médico llega a  el centro correspondiente donde trabaja, los auxiliares ya hemos lavado (cada uno), los culos de, al menos, diez abuelos con dificultades para las AVD (Actividades de la vida diaria).

Cuadro de actividades
para bienestar